La Caja de Ahorros y Pensiones de Cataluña y las Islas Baleares "la Caixa", la fundó el 5 de abril de 1904 el abogado catalán Francesc Moragas Barret con el apoyo de diversas instituciones de la sociedad civil catalana. Se creó con el propósito de fomentar los planes de ahorro y de pensiones, objetivos que hoy podrían parecer de naturaleza simplemente económica pero que en ese contexto histórico iban destinados claramente a ayudar a que los trabajadores pobres pudieran conseguir cierto grado de seguridad e independencia económica. Francesc Moragas (1868-1935), fundador y primer director general de "la Caixa".
El 16 de abril de 1904, el rey Alfonso XIII inauguró oficialmente la Caja de Pensiones para la Vejez en el Palacio de Bellas Artes de Barcelona, escenario de muchos de los acontecimientos más solemnes de la ciudad. En la inauguración, el rey fue nombrado presidente honorario y protector de la nueva entidad.
Moragas, el primer director general de "la Caixa", tenía una idea: crear una institución privada que en aquellos tiempo socialmente turbulentos pudiera ofrecer a los trabajadores y a los líderes empresariales un instrumento para facilitar el retiro y el seguro de incapacidad.
Casi al mismo tiempo, Moragas y sus asociados incluyeron también instrumentos de ahorro. Así nació "la Caixa" -- una entidad con un nuevo concepto económico y social del ahorro y la primera en proporcionar el seguro social.
Francesc Moragas promovió un ambicioso proyecto profesional de gestión, muy distinto al modelo predominante en otras cajas de ahorro de la época. Ofreció unos productos de ahorro diversificados y creó sucursales en las principales localidades de Cataluña, introduciendo una gestión financiera moderna. La expansión territorial de "la Caixa" continuó a ritmo acelerado en Cataluña y las Islas Baleares con el objetivo de difundir las ventajas de las finanzas modernas. En este sentido, habría que resaltar que "la Caixa" fue una pionera española en la asistencia social, uno de los pilares básicos del actual sistema de seguridad social.
"la Caixa", cuyo objetivo social de poner fin a la exclusión social iba ligado al desarrollo socioeconómico de su territorio, pronto exploró nuevos métodos de acción social. De nuevo demostró su carácter innovador cambiando el concepto de trabajo social en las cajas de ahorros. Hasta entonces, "la Caixa" - así como las otras cajas de ahorros - dedicaban todos los beneficios a reservas, limitando el gasto social a otorgar premios a los ahorradores y haciendo pequeñas donaciones a instituciones caritativas y culturales. A partir de 1917 "la Caixa" comenzó a destinar específicamente parte de sus beneficios a proyectos sociales y, en 1918, decidió integrar éstos en su organización para garantizar que se gestionarían de un modo eficaz y profesional. En lugar de hacer caridad, la idea era facilitar una amplia gama de servicios - asistencia social, culturales y cívicos - que mejorarían la calidad de vida de la gente. En el curso de los años, estas innovaciones quedarían reconocidas en la legislación española.
Este nivel de conciencia social se ha mantenido a lo largo de los años y hoy más que nunca "la Caixa" actual, resultante de la fusión en 1990 con la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Barcelona - fundada en 1844 - puede acreditar su lealtad a los principios de compromiso social y económico al territorio que inspiraron a los fundadores de la Caja de Pensiones.
"la Caixa" es ahora el tercer grupo financiero más grande de España y es líder entre las cajas de ahorro españolas y europeas. Actualmente continúa con su plan de expansión selectiva fuera de Cataluña y las Islas Baleares, aumentando la red más amplia de sucursales del sistema financiero español y a través de los Proyectos Sociales mantiene sus actividades sociales, culturales, educativas y científicas.
A finales de los años 70, "la Caixa" decidió crear una nueva identidad corporativa original para diferenciarse de otras instituciones financieras españolas. La idea fue dotar a "la Caixa" de una personalidad única, fácilmente identificable y con la que resultara fácil identificarse. Se contrató a la empresa Landor Associates para abordar la tarea. De todas las propuestas presentadas, se seleccionó la más apropiada e innovadora: encargar al artista catalán más universal, Joan Miró, crear una tela de la que pudiera tomarse un emblema.
De este modo, en 1980 la estrella y sus colores - tan mediterráneos y típicos de la obra de Miró - se convirtieron en símbolo de la institución. Desde entonces, el símbolo de "la Caixa" ha creado estilo en el área de la imagen corporativa del sector financiero español. Su amplia presencia en las calles y en los medios de comunicación, ha hecho que la estrella de "la Caixa" sea conocida en todo el país.